Primer Final:
Entonces conseguí dormirme. Estaba nervioso, había sido un día muy movido, demasiado para mi. Pero por suerte ya estaba en casa de Madre y a salvo de mi padre. Y aunque el vino a buscarme, mi madre no permitió que me obligara a ir con el.
Estuve en casa de Madre durante unas días, y poco a poco el señor Shears me iba aceptando un poco más. Por las noches íbamos a dar vueltas por Londres, que es una ciudad muy bonita, y poco a poco me iba acostumbrando a que Madre me tocara un poco la cara y me diera un beso de vez en cuando, pero si me quería tocar un día en el que había visto a tres coches amarillos seguidos, cosa que significaba un día malo, pues me ponía a gemir como siempre.
A lo mejor no era tan malo como parecía el señor Shears, es un buen hombre, y aunque al principio no me quería mucho, ahora esta muy pendiente de mi en los momentos en que Madre esta en el trabajo.
Una tarde, cuando Madre vino de trabajar, le escuché discutir con el señor Shears. Hablaban sobre mí, decían que era la hora de que se entere de la verdad. Pero ¿que verdad?
Aquella noche Madre vino a hablar conmigo. Me contó toda la verdad, y yo no supe como reaccionar. Cada vez tenía mas claras las cosas sobre Padre. No era Madre quien engañaba a Padre con el señor Shears, era Padre que la engañaba con una de su trabajo.
Madre dijo que no juzgara a mi padre, que él siempre ha estado muy atento conmigo y que me quiere mucho, que nunca sería capaz de hacerme daño. Pero yo no estaba tan seguro.
Madre consiguió la patria protestad sobre mí y padre podía venir a verme todos los días que él quisiera, y yo tenía que ir con él un fin de semana sí y otro no. No me gustaba mucho esa idea, pero yo no podía hacer nada.
Padre me fue convenciendo de que me quería, y que nunca me haría daño.
Y así se volvió a ganar mi cariño.
Segundo Final:
Padre estaba en casa de Madre. Yo en mi habitación estaba muy asustado. ¿Y si había venido a matarme? ¿Y si quería llevarme con él de nuevo?
Salí a fuera para hablar con él. Me dijo que me quería mucho. Que se había vuelto loco buscándome. Que lo sentía mucho, pero si me ocultó todo lo de las cartas de Madre, era por mi bien.
No se como logró conseguirlo, pero me convenció. Se que padre no es malo, si hubiera querido matarme, ya lo hubiera hecho. He pasado con él muchos años y nunca me ha demostrado intentos de matarme, ni de pegarme.
A lo mejor ni hice lo correcto, no debí escaparme nunca de casa de Padre. Swindon era mi casa, y yo tenía muchas que hacer, como el examen de bachillerato.
Madre vino con nosotros, se dio cuenta de que me quería y que también echaba de menos a Padre. El señor Shears ya le había demostrado que no era una buena persona, porque cuando me vio le dijo que yo no podía estar ahí en el piso, que yo era un niño enfermo y que estaba mal. Pero yo no estoy enfermo, hace unos meses sí que lo estuve porque pasé la gripe, pero ahora ya estoy curado.
Hice los exámenes de matemáticas y saqué un sobresaliente. La profesora me felicitó, y anunció delante de toda la clase que era un niño graduado en bachillerato.
Estaba muy contento, en estos momentos tenia en mi vida todo lo que podía tener. A mis padres juntos y en el colegio me iba muy bien.
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