Diez años después

Le echo mucho de menos. Nunca pensé que le podría echar tanto de menos. Y pensar que hace diez años le tenía miedo, que cerraba la puerta de mi habitación para que él no entrara a matarme, que me escapé de casa y le robé por contarme la verdad... Ahora ya soy adulto, pienso las cosas con claridad y hay muchas cosas que no las entiendo. No se como fui tan tonto de hacer todo eso, él solo me quería proteger, solo quería lo mejor para mi. Y yo se lo pagué con desprecios y temores hacia él.

Nueve años, siete meses y doce días sin él. Todo lo que me falta, él.

No me puedo olvidar de ese día, lo recuerdo a cada momento. Ese sentimiento de culpa no se va de mi cabeza. No debí salir corriendo, lo sé, no entiendo el porqué de mis actos. Pero era un niño, con una mente ocupada por otras cosas.

En mis estudios, perfecto. Ya me he sacado los exámenes del bachillerato de matemáticas y el de física. Me va muy bien en mi nueva universidad y me estoy sacando mi segunda carrera. Mis compañeros son también especiales como yo, pero no son tan listos.

Madre ya lo ha superado, ya no piensa tanto en papá y el señor Shears le ha ayudado mucho a superar la muerte de Padre. Ya no piensa tanto en que salió corriendo detrás mio cuando yo, al enfadarme mucho con él y gemir muy fuerte, salí corriendo a la calle. Madre dice que fue un accidente pero yo no creo que ese coche le atropellara por casualidad. Seguro que fue a caso echo.

Vivir con Madre es casa de Padre me gusta, porque estoy donde siempre debí quedarme, aunque con la persona equivocada.

Mi perro esta bien, Padre acertó al regalarme ese perro porque es muy obediente y muy bueno.

Ahora debo concentrarme, porque mañana tengo que madrugar.


0 comentaris:

Publica un comentari a l'entrada